domingo, 7 de febrero de 2016

Road to Lanzarote Semana 12 - Virus, virus y más virus

Si hay algo que es fundamental a nivel deportivo es sin duda la continuidad. Llegamos ya a la semana 12 de preparación para el Ironman de Lanzarote, y no puedo decir que estas dos últimas semanas hayan sido muy productivas. Porque pese a ponerle ganas y seguir entrenando, la fiebre, los mocos y la tos hacen que las semanas de entrenamiento se conviertan en un despropóstio. He de decir antes de empezar que quizá esta entrada sea un poco escatológica... Estáis todos avisados...

Por suerte o por desgracia, más bien por desgracia, en Valladolid el verano dura 2 meses y el invierno 10. Mentiría si dijera que este invierno está siendo especialmente frío, porque no es cierto. Pero llegado el invierno llegan las gripes, constipados, catarros, moqueras y todo un sinfín de síntomas que te hacen sentir como si fueras la mopa de limpiar el suelo. En mi caso suelo cogerme los mocos en septiembre y no soltarlos hasta mayo... No es algo que afecte en demasía a la práctica deportiva, unas flemas corriendo por aquí, un moquillo colgando en la bici por allá... Lo normal supongo cuando se realiza deporte al aire libre en las condiciones climáticas que nos brinda la zona.


Hace ya casi 15 días empecé a tener síntomas de gripe, con sensación febril y malestar corporal. Pese a intentar seguir con los entrenamientos, lo cierto es que tuve que parar de entrenar un par de días con la intención de hacer remitir por lo menos la sensación de fiebre y dolores de cabeza y cuerpo. Pero la broma solo acababa de empezar. A esta especie de gripe, y digo especie porque al no ir al médico no puedo decir que lo fuera, añadí hace 10 días una tos de pecho bastante fea. 

A diferencia del típico español, no soy muy tendente a la automedicación. Sin embargo, en esta ocasión no tuve más remedio... Paracetamol, acetilcisteína, jarabe... Gramos y gramos de droga que consiguieron quitarme los síntomas gripales, pero que no evitaron que la tos fuera a más durante estos últimos días. Finalmente el viernes me decidí a ir al médico de cabecera, porque cada vez que salgo a correr o con la bicicleta, la vuelta a la calma se traduce en una tos insoportable.

Me sorprendió que la médico me auscultara y me metiera el palo en la boca. En mis últimas visitas el protocolo había pasado a mirarte de lejos con cara de "a mi no te acerques bicho, no sea que me pegues tus virus" y recetarte antibióticos hasta que revientes por dentro. Al final el resultado fue el mismo, pero un poco de interés fingido se agradece: codeína y antibiótico para 3 días. No diré que estoy mejor pero bueno, voy tirando... 

A todo esto, y con 2 semanas entrenando lamentable, la próxima semana se presenta la primera prueba de mi calendario de 2016, el duatlón olímpico sin drafting de Alba de Tormes. La prueba son 10Km corriendo, 40Km en bicicleta sin drafting y 5Km corriendo. Va a ser mi primer duatlón y un poco prueba de contacto de la cabra en competición. No estoy disfrutando corriendo desde el cross de San Antón y no espero que me salga un tiempazo, pero habrá que aparecer por allí a darlo todo como de costumbre. Esperemos que el tiempo respete y que por lo menos no llueva.

Ya quedan menos de 4 meses para la fecha y seguimos entrenando, Lanzarote no espera. Nos vemos por las carreteras!

martes, 19 de enero de 2016

Cross de San Antón (más conocido como "Cross de las Pastas")

Llegado enero, el calendario sigue su curso inexorable y la preparación para el Ironman de Lanzarote no se detiene. Como parte de los entrenamientos de este mes, optamos por participar en el cross que organiza el Club Trotapinares cada año en el Pinar de Antequera. Una prueba de 10800 metros rápida y explosiva en la que se puede correr en letras mayúsculas. Mi participación en 2015 me dejó buenas sensaciones, ya que si bien llegaba con una preparación muy corta y no demasiado adecuada, conseguí completar la prueba a un ritmo medio de 3:55 minutos el kilómetro.

Este año con una preparación física con un volumen de entrenamiento mucho mayor y, por qué no decirlo, al menos subjetivamente un mejor estado de forma, el resultado no era lo más importante, aunque ciertamente deja claro que no estoy tan rápido como la temporada pasada. Después de un par de semanas de acumulación de carga, la semana de entrenamiento se presentaba algo más "ligera", si se puede hablar de ligera a un plan con unos 12000 metros de natación, 3 días de bicicleta o rodillo, circuitos de fuerza y días de carrera continua y días de series. Para culminar la semana el sábado el planning era claro, 80-90 kilómetros de bici más una pequeña transición de 5 kilómetros. Y como viene siendo habitual lo planificado fue llevado a cabo.


El sábado a mediodía, con un día soleado pero unas temperaturas muy típicas en el invierno vallisoletano salimos a hacer la sesión de bicicleta que incluyó un par de series de 12 minutos. La verdad es que la intensidad de las mismas iba a marcar en gran parte la carrera del domingo, aunque ciertamente no es excusa ninguna, puesto que el objetivo del entrenamiento es a más largo plazo. Con las piernas bastante tocadas realizamos la transición, donde ya pude comprobar que quizá al día siguiente no iba a estar demasiado fresco.

Llegado el domingo, y tras un calentamiento de 4 kilómetros para entrar en calor ante el frío día de iniverno castellano, comenzó la carrera. No hace falta mentirse para ver en el calentamiento si ese día estás a punto o no. Y claramente mi cuerpo no recuperó bien del esfuerzo del día anterior. Nada más salir y tras un primer kilómetro bastante rápido como viene siendo habitual, ya compruebo que no voy ni para atrás, y que pese a no ir a tope a nivel aeróbico, mis piernas no quieren. Intento mantener el pulso durante el segundo kilómetro luchando mentalmente contra un claro acortamiento de la cadena posterior pero veo que no hay solución. A partir de este punto me mantengo a ritmo y voy cruzando carteles de kilómetros. No sufro demasiado dado a que el ritmo no es demasiado alto, pero tampoco veo la posibilidad de elevar mi velocidad. Las largas tiradas de las últimas semanas hacen que la carrera no se haga larga. Pese a todo, queda claro que el 3:55 de 2015 no iba a ser alcanzable, pero pese al cansacio acumulado consigo no tirar el tiempo y mantener un ritmo decente y acabar a 4:00 de media. 



En la recta final oigo pasos de alguien por detrás y decido esprintar. Un poco de orgullo pese a no encontrarme fresco sí tengo. 500 metros a tope que me dejaron a las puertas de meta y que me dejan mejores sensaciones. Tiempo final 43:25 para los 10800 metros. Viéndolo por el lado positivo, en diciembre con un tappering bastante más cuidado, sufrí para llegar en 4:00 en un 10000, y ahora con una semana bastante cargada y cansacio acumulado, la misma media. Viéndolo por el lado negativo, sigo sin encontrarme en carrera, no voy rápido. A ritmos de 4:00 - 4:10 corro cómodo, pero sigo sin chispa para aguantar a un ritmo más alto. No todos los días se puede estar a tope y lo importante es seguir entrenando con la misma intensidad.

A nivel sensaciones, sigo pensando que el entrenamiento de series, pese a que ayuda mucho a nivel cardiaco, te predispone mentalmente a que vas a parar en un intervalo corto de tiempo. Creo que he perdido algo de capacidad mental de sufrimiento. Acostumbrado a mis entrenamientos de 10-11 kilómetros a tempo, he de volver a reamueblar la cabeza para ser capaz de sufrir al nivel que venía haciéndolo temporadas pasadas. Por supuesto seguir por encima de 93 Kilos no ayuda mucho, y empieza a ser urgente una bajadita de peso, sin perder musculatura claro está. El objetivo es volver al peso de verano previo a la lesión abdominal, lo que ayudaría bastante en la carrera


Quedan 4 meses para Lanzarote, el tiempo pasa rápido, y no hay tiempo para despistarse. Los días de frío lluvia se suceden y la preparación sigue su curso. Como suele decir mi entrenador: "Cuando te quieras dar cuenta vas a estar bajo el arco de salida del Ironman". Y no le falta razón.

domingo, 3 de enero de 2016

Road to Lanzarote - Semana 7 - Feliz año!

"Año nuevo, vida nueva" se suele decir. Creo que no es muy aplicable en mi caso puesto que acabo 2015 y empiezo 2016 con la misma dinámica de entrenamiento. Sin competiciones a la vista hasta el día 17 de enero en el cross de San Antón (el de las pastas para los amigos) sigue el entrenamiento de cara al Ironman de Lanzarote. Se va notando el incremento de volumen de estas semanas: no bajamos de 3000 metros por entreno de natación ni de 14 o 15 de carrera por sesión. La bicicleta sigue sin aparecer demasiado exceptuando las duras sesiones de rodillo, más por el mal tiempo que por las ganas de sacar la cabra a pasear.

La última salida del año en bicicleta del pasado martes estuvo bastante curiosa, sobre todo tras el abandono casi total de salidas de carretera de las últimas semanas. Aunque me sirvió para comprobar un poco hasta donde llega la transferencia de las sesiones de rodillo a la carretera. Y la verdad que no estuvo nada mal. No tenía pensado meter el plato grande, y durante más de 30 Km así fue. Pero las compañías son las que marcan al final el ritmo y finalmente he de decir que fue una calentada bastante seria. Se notaba que había ganas de bicicleta y las piernas respondieron. Las próximas semanas no pintan mucho mejor en lo meteorológico, así que a falta de bici de montaña bueno será rodillo.

Como nota curiosa, una vez finalizado diciembre, he estado mirando algunas estadísticas de carrera para hacerme una idea de la evolución del volumen durante 2015. Si bien no contemplan el 100% de los entrenamientos ni el 100% de carreras, está bien para hacerse una idea de cómo ha ido el año. Los meses de verano muy propicios a la carrera y por las competiciones incrementaron los kilómetros recorridos. Agosto baja un poco por temas vacacionales y Septiembre estuvo marcado por la preparación del medio ironman Desafío Islas Cíes. A parte, se puede ver claro dónde empezamos la preparación del Ironman con el pico de este pasado diciembre. Octubre y noviembre aparecen claramente desfasados por la lesión abdominal que me tuvo parado casi un mes. Para este 2016 me he propuesto recoger de forma más sistemática estos datos y así a largo plazo poder ver la evolución real.


A menos de 5 meses para la gran fecha de la temporada, tengo que empezar a pensar en planificar el resto del calendario, ya que no todo acaba en Lanzarote. Pasada la cita me centraré probablemente en triatlones de media distancia, aunque no quiero dejar del todo de lado la distancia olímpica que tanto me gusta, y que te permite competir semanalmente sin las consecuencias físicas de competir en media o larga distancia.

Nada más por 2015. Espero que los Reyes Magos os traigan salud para seguir entrenando. Ya tengo ganas de dejar los excesos de estas fechas y ponerme de una vez a tono... que ya va siendo hora! Nos vemos por las carreteras!

domingo, 20 de diciembre de 2015

Road to Lanzarote - Semana 5 - Feliz Navidad!

Tras una semana marcada por la participación en la Carrera del Turrón de Arroyo del domingo pasado, seguimos con la preparación para Lanzarote. Quinta semana ya, el tiempo vuela, y seguimos entrenando con bastante intensidad, cogiendo poco a poco la forma. Con las piernas aún tocadas del esfuerzo de hace 7 días, las sesiones de esta semana han estado marcadas por el resentimiento en la zona de inserción isquiotibial. 

Llegada ya la época navideña, uno se da cuenta de lo rápido que pasa el tiempo, y que aunque la cita con la larga distancia es el 21 de Mayo, no hay tiempo para respiros si quiero llegar a punto. Siguen las largas sesiones de natación de casi 4000 metros, aún con la bicicleta un poco desplazada, ejercicios de fuerza y sobre todo mucha carrera. "Sarna con gusto no pica" dicen.


Esta semana he decidido participar en una serie de cross de invierno para hacer un poco más ameno el entrenamiento y entrenar con un punto más de intensidad esos días. De momento estos son las pruebas en las que tengo pensado participar:

- Cross 12 Uvas Valladolid - Cross 9Km - 31 Diciembre 2015
- Cross de Reyes Tordesillas - Cross 8,3Km - 3 Enero 2016
- Cross de San Antón - Pinar Antequera - Cross 10,8Km - 17 Enero 2016
- Paramada Geria - Trail 20Km - 20 Febrero 2016


Tengo bastantes ganas de participar en La Paramada. El pasado mes de febrero tenía la intención de correrla, más que nada para probar lo que es un trail, pero finalmente no fue posible. Para desquitarme en abril participé en el Trail Cortados de Cabezón. Pese a la dureza, salí bastante contento de la experiencia y con una cosa clara: el trail y el running son dos deportes distintos. No se me puede olvidar este año adquirir un calzado adecuado para la prueba, por seguridad más que nada y evitar caídas en las bajadas. 

A día 20 de diciembre, con 5 semanas de preparación, me veo bastante cargado de piernas, necesito una buena descarga en el fisioterapeuta. Espero que una vez pase por camilla pueda correr más ligero y los dolores en los tendones remitan un poco. Estos días de fiesta que vienen son una buena oportunidad para seguir entrenando y descansar lo suficiente para poder seguir incrementando la carga. A falta de días mejores para la bici, seguimos corriendo. Feliz Navidad!



lunes, 14 de diciembre de 2015

Primer 10000 de la temporada

Hace 3 semanas y poco que empecé a correr de nuevo tras la rotura abdominal y los entrenamientos van dando frutos poco a poco. Siempre digo que correr es poco agradecido, porque se tarda mucho en llegar a estar realmente a tope y muy poco en perderlo todo. Un mes es más que suficiente, al menos en mi caso, para pasar a ser un completo paquete. Dicho lo cual, en estas 3 semanas la evolución ha sido bastante buena, sobre todo a nivel de mis dolores en la inserción isquiotibial. Bastante buena hasta ayer.

Como parte de mi entrenamiento de la cuarta semana, tenía un pequeño test de 10000 metros con el objetivo de poder calcular los ritmos de entrenamiento para las próximas semanas. La prueba elegida fue La carrera del Turrón de Arroyo de la Encomienda, principalmente por su proximidad y porque cuadraba con la distancia.

Antes de empezar veo caras conocidas. Veo a Rober con la camiseta de Castillo de la Mota y le saludo. Hace mucho que no coincidíamos en una carrera, y no porque el se pierda muchas precisamente. Le pregunto por Chema y me dice que también ha venido. Siempre es una alegría volver a verle. Aún recuerdo la primera carrera en el cross de Parquesol...  Pero ellos ya juegan en otra liga de tiempos en la que yo ya no estoy. Bastante envidia sana.

Tras las buenas sensaciones con las que venía de los entrenamientos de los últimos días, tanto a nivel dolores como tiempos, y aún sabiendo que aún me falta mucho fondo que coger y sobre todo mucho peso que perder, decidí calzarme unas zapatillas mixtas que hace bastante que no usaba con el fin de intentar mejorar los posibles tiempos. Y visto los resultados, lo cierto es que fue un error. No por los tiempos en sí, porque tampoco esperaba nada del otro mundo viniendo de lesión, sino por los dolores. Desde el calentamiento ya notaba como estaba demasiado rígido y las molestias no iban a tardar en aparecer.

El minuto de silencio sirvió para enfriar un poco más si cabe el día y el pistoletazo de salida dió comienzo a la carrera. Entre la multitud transcurrió el primer kilómetro. Todavía sin mucho dolor pero sin buenas sensaciones. No me notaba mal de cardio, pero la rigidez iba en aumento con cada paso. Pese a todo el primer kilómetro salió similar a lo que solía ser en los buenos tiempos, 3:37 y aún con fuelle. El segundo kilómetro para estabilizar lo paso en 3.47, pero las sensaciones en las piernas ya son de bastantes dolores. Como era de suponer ya no puedo seguir al ritmo de Chema y sigo en solitario. El tercero consigo mantener el ritmo, 3.48, pero a costa de hacer un mayor esfuerzo en cada zancada por la rigidez, que llegados a este punto ya empieza a ser un mundo. Al paso por el tercero me coge mi entrenador José Vicente y me pregunta. No le puedo decir nada bueno...


Pasamos la primera vuelta de las tres y el crono marca 13:53 pero ya paso con muchos dolores. Pienso que son solo 10Km e intento aguantar pero no voy a poder seguir a ritmo al presi. Me voy a zancadas más cortas y lo paso en 4.00. "Un mal menor", pienso. Pero el dolor iba a ir a más y lo sabía, esto no es nuevo, pero pensé que no volvería a pasar. A partir de aquí la carrera es un despropósito, intentando que los dolores no me hagan irme mucho de esos 4 minutos el kilómetro. Decido reducir un poco más el ritmo para que los dolores sean más aguantables. La segunda vuelta acaba y el tiempo corre imparable, 26.52. El quinto y sexto kilómetros no se van demasiado, 4.07 y 4.09, pero ya no es soportable.


Sé que no me voy a retirar, a cabezón no me gana nadie. En el fondo quizá debería porque esta no es mi guerra. Pienso que aún estamos empezando la temporada y me relajo un poco en la última vuelta, 4.11, 4.12, 4.18... Al bajar el ritmo los dolores se reducen y mentalmente me permite en el último kilómetro  acelerar un poco, 3.52 y meta. Consigo llegar en 40.04 según el tiempo de la prueba, 99 de 563 de la general, 40.00 según mi crono. No es un gran tiempo, pero me conformo después de un mes parado y como se desarrolló la prueba. Me alegra saber que a un par de amigos míos de Medina les ha ido mejor. Chema en un gran 37.26 y Rober en un estratosférico 34.34. Está bien ver que el esfuerzo da sus frutos. Ahora que estoy lejos de sus tiempos valoro más aquellos tiempos en los que no tenía que acortar zancada para evitar dolores y el cardio me permitía apretarme sin miedo.

No recuerdo acabar un 10 mil en 40 minutos la verdad. Cuando has pasado el Km 10 de varias medias maratones en 37 minutos, esto te hace ver que estás muy lejos aún. Me da rabia no estar en forma, pero lo que me preocupa es la vuelta de los dolores. Voy a intentar seguir trabajando core y estirando más aún si cabe. El frío y las nieblas no me vienen bien, y este es el tercer otoño seguido que empeoro. Quizá tenga que enforcarlo de otra manera. Esperemos que sea algo puntual. Los entrenamientos siguen y esto no para, Lanzarote espera.


lunes, 7 de diciembre de 2015

Road to Lanzarote 2016 - Semana 3

Tras un par de semanas de toma de contacto, esta semana comenzamos en serio con los entrenamientos para la temporada 2016, que pasan por la preparación para llegar con garantías al Ironman de Lanzarote el mes de Mayo. Con la inscripción pagada ya no hay vuelta atrás, es ahora o nunca.

Los entrenamientos van subiendo de intensidad y de volumen. Sobre todo es curioso como las sesiones de natación pasan de ser pequeñas notas en un papel a largas listas de ejercicios que da miedo empezar a leer. Empezamos la semana con 3600 metros, 3800 metros, 3400... prefiero no sumar el total semanal. Creo que tengo bastante margen de mejora nadando, pero la evolución es lenta, y no es fácil mejorar en una disciplina en el que la técnica es lo más importante. De momento mucha natación, bastante intensidad en las sesiones de carrera y bastantes ejercicios de fuerza. Sigo mi lenta progresión después del mes de parón por la rotura abdominal. Sobre todo en la carrera, que es donde más se pierde, se van notando los entrenamientos y las series. La bicicleta algo más aparcada y aprovechando los pocos días sin niebla para salir como sea.

Una de las novedades para esta temporada es la bicicleta de contrarreloj con la que participaré en Lanzarote. Una vez hecho el estudio biomecánico y posesionada la bicicleta lo siguiente es conseguir adaptarme al cambio de posición. Las sensaciones son bastante distintas, y los músculos que se trabajan también. Voy intentando acoplarme la mayor cantidad de kilómetros seguidos que me dejan brazos y hombros, pero de momento no se puede decir que esté ni mucho menos adaptado a la cabra. Aún queda tiempo para conseguir una posición cómoda y aerodinámica para afrontar los 180 Km del Ironman. Aquí va una foto de mi pequeña cabra, una Argon 18 E117 Tri de 2016, montada en Seler Bikes:


Cuando decides participar en la larga distancia, y sobre todo en una prueba de la marca Ironman sabes que eso lleva un alto coste. Las inscripciones no son precisamente baratas, pero siendo el primero, y sin saber si habrá más en la lista, mi decisión estaba clara. Por supuesto había otras opciones en España como Mallorca y Barcelona, pero Lanzarote, a principios de temporada, tiene un plus de motivación. La dureza tampoco es comparable, desnivel y viento, pero esto ya está asumido y es parte del reto.

Además del precio, unos 560 euros contando las tasas, la inscripción es una larga lista de opciones,  y todas ellas de pago. Y es que si de algo saben estos de Ironman es de vender complementos y merchandising. Cenas, polos, fotos, vídeos... Si te descuidas te dejas algo más que el sueldo. No puedo decir todavía si realmente merece la pena pagar el Ironman frente a otras pruebas de la competencia más baratas, pero es algo que descubriré durante el proceso. A mayores, en el coste hay que incluir los desplazamientos a la isla, la estancia y el traslado de la bicicleta. En mi caso he decidido mandar la bici a través de una empresa que te la entrega en la isla el jueves antes de la prueba. Mis limitados conocimientos de mecánica y la poca confianza que me inspira facturar la bici en Ryanair desnivelaron la balanza.

Una vez solucionado el tema burocrático solo queda seguir entrenando y que respeten las lesiones. Nos vemos por las carreteras!